Nuevas maneras
de pensar, examinar y actuar en materia urbanística durante el siglo XIX
marcaron un punto de inflexión en el desarrollo de las ciudades por toda
Europa. En Salamanca, los protagonistas implicados en este proceso afrontaron
la difícil tarea de intervenir en un núcleo urbano histórico, tejido a base de
calles estrechas y edificios monumentales. El conflicto fue resuelto con
polémicas intervenciones, destacando aquellas que afectaron a las principales
infraestructuras, vías y nudos de comunicación, desde la muralla y el puente
Mayor, hasta las calles de la Rúa, San Pablo, Toro o la Plaza Mayor y demás
plazas satélites. Como resultado se mejoróla condición de vida, aumentaron los
recursos y se despertaron las esperanzas de muchos habitantes, pero a costa de
perder no pocas señas de identidad de la ciudad histórica.
El autor analiza
este proceso de cambio partiendo de un estudio riguroso de las fuentes y
situándolo en un amplio contexto que va desde la legislación y las
instituciones, hasta los maestros de obra, arquitectos, ingenieros y vecinos
que participaron enél. El libro que tienes en tus manos abre nuevas
perspectivas a un ciclo de estudios sobre el urbanismo de Salamanca que va
desde el siglo XVIII al XX, sumándose a las publicaciones de Rupérez, Senabre,
Elcuaz, Miranda, Cañizal y Núñez.
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